
Juan Profundo y Orlando Floración tienen unos nombres que en castellano estaría abocados a series televisivas de bajo presupuesto y edades indeterminadas. Pero como tienen nombres en inglés, ale, a triunfar. Oye, que cartel más chulo, ahí con el cefalópodo sacando los tentáculos del agua para zamparse el barco. Y que nombre más apropiado para una película de piratas,
el cofre del hombre muerto. Grandes nombres se me ocurren, como
El ron del loro abstemio, o
El ojo de Jack el tuerto, o
Los acantilados del infierno. Que hagan más películas de estas, por favor.
La película trata de un pirata muy famoso que surca los mares a bordo de un barco llamado
La perla negra. En un momento dado, un señor le dice que tiene una deuda con otro señor y le deja la mano negra para recordárselo. Por otro lado, una pareja de enamorados es separada, mandando al novio a buscar un objeto del pirata, sólo así logrará la libertad para ambos. Y no os cuento más, que me he leido la sinopsis oficial y cuenta media película y no es plan. Con esto os orientais, de piratas que van por el Caribe, ale.
Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? La segunda entrega de piratas del Caribe cumple fielmente con lo que nos esperamos antes de entrar al cine. Efectos especiales de escándalo, un Jonhy Deep sobreactuando hasta más no poder para meterse en la piel de un amanerado pirata, peleas, amoríos, malos, un calamar gigante que azota los mares, piratas buenos y malos, indígenas, maldiciones, brujería, magia, e incluso mucho humor. La cinta resulta bastante graciosa, manteniendo ese punto de absurdidad hasta en las escenas más comprometidas. Los escenarios y decorados son sencillamente increibles, desde los barcos hasta las escenas en tierra. En especial, prestar atención a los vestuarios (que están hechos por ordenador) de los piratas malvados, espeluznantes. Y la película sería una tremendísimo peliculón, si no fuese por dos detalles muy importantes. Por un lado es laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarga, y hasta incluso laaaaaaarguísima, no tanto como las de orcos, pero si lo suficiente como para medio perder la raya del culo. Y por otro lado, y el más grave, es que de repente, sin mediar provocación ni nada, se termina. Salen las letras y encienden las luces. Con dos cojones.
Resumiendo, magnífica película de aventuras, no recomendable para los más pequeños (en la primera escena un cuervo le saca un ojo a un señor y se lo come). Yo personalmente quiero volver a verla en DVD con el subwoffer a todo estrozo, para poder parar las escenas del barco pirata y percatarme de todos los detalles. Por cierto, la película termina de golpe por que ya tiene preparado el siguiente taquillazo y no es cuestión de atar todos los cabos. Malvados.

Me puede la víscera sobre el encéfalo. No es tan buena, pero a mí me gustó!!!
Besitos.
P.D: Uno de los piratas, de los que más salen, es uno de los Rolling Stones.
P.D.2: Tiene escenas antológicas de lo absurdas y a la vez creibles que resultan.
P.D.3: ¿Por qué el pirata Sparrow tiene más plumas que un zorzal?
P.D.4: Una prima mía de ocho años (la peli es para mayores de 7) le dijo a mi abuela con la cara desencajada ¿tienes miedo? Así que insisto que no es para niños.