sábado, agosto 30, 2008

El tigre de Chamberí

Director: Pedro L. Ramírez
Duración: Me encanta, su horita y cuarto.
Estreno: Según la masa, el 1957, según el ministerio, el 1958.

Guapa, que vas más guapa que un remolque recién pintado, escuché ayer tomando una cervecita en un cenador (gran palabra injustamente desterrada de nuestra remesa de palabras habituales). El piropo me viene niquel para ilustrar el vocabulario de estas películas, que me encanta. Por otra parte, ¿por qué hay este desprecio al cine español? Es decir, ¿como es posible que nadie sepa la fecha exacta de estreno de esta película? No se, que una web no lo sepa, perfecto, pero que no lo sepa el ministerio tiene narices.

La película trata sobre un pobre pringado (Jose Luís Ozores) que es ninguneado por todo el mundo. Un buen día, tras colarse en una estadio de fútbol, noquea al campeón de boxeo de la época. A partir de ese momento, su amigo (Tony Leblanc) decide urdir un plan para hacerse rico a partir de este accidente. Con la ayuda de un entrenador de boxeo (Antonio Garisa, barriga, bigote, morros hacia fuera y hombros hacia delante, un icono del macho ibérico), embaucan al dueño del bar, cuya hija casualmente es la platónica amada del pobre pringado del comienzo.

Cuantas más películas veo de Jose Luís Ozores, más convencido estoy que si hubiera sido un actor dramático, se hablaría de él como el Dios de los actores. La trama es muy simple, un pobre hombre, que trabaja de hombre anuncio y se le conoce como el hombre de lata, tiene un golpe de fortuna y un amigo caradura se quiere aprovechar de ello. Los golpes cómicos están bien, pero terminan rozando un absurdo que resulta excesivo. Y tiene algo, que no sabría explicar, que no me terminó de gustar. No se si el combate final, muy pueril, o el excesivamente bondadoso final, o qué se yo, pero no remata la película no. Y es que los años van pasando, las personas vamos cambiando, y ciertas películas quedan más como un recordatorio de otras épocas.

Resumiendo, película sobre un pobre hombre que pasa a la fama por un golpe de suerte, del que se quiere aprovechar todo el mundo. Buen platel de actores para una comedia muy a los gustos de la época. El tráfago de los años quiza si haya podido con ella.



Besitos.

P.D: Tiene momentos que yo creo que más tarde fueron copiados en "Yo hice a Roque III" de Mariano Ozores o "Rocky" de Silvester Stallone (O Silvestre hasta los Talones, que decíamos de jóvenes).
P.D.2: Se me queda un sabor extraño tras hacer la crítica, ¿quizá debería volver a verla?

Fragmento de la película, donde hace un cameo Matías Prats padre, y podemos ver a Antonio Garisa.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo contigo en todo. Basta ya del desprecio que sufre el cine español de esta época. Ni es casposo, ni cutre ni nada de nada. Es de lo más "currao", con interpretaciones más que sobresalientes y, en la gran mayoría, con argumentos de lo más interesantes (recordemos "Muerte de un Ciclista")

Por otra parte, a mí también me encantan los diálogos y la forma que tienen de hablar. Son de lo más castizo. Pero castizo del bueno, no de ese que va de del rollo "chusco/chungo".

Me alegra ver que hay gente que disfruta del buen cine. Del de ayer y del de hoy.

Un saludo